gay family, LGBT, Parenting, paternidad, Uncategorized

La familia que nació con “parto prematuro”, y sin “baby shower”.

240_F_104872059_0j6zGu6itKa6g404bHlq2269LmduI2J91ª parte.- Del tormentoso paso por el DIF Nacional.

El Clan BC se inició como ya te puedes imaginar, con una firme decisión tomada entre El Teniente y Papi Bailador; queríamos establecer una familia a través de un proceso de adopción, después de 15 años de relación estable y en el marco de la protección que las leyes de la Ciudad de México proveen a la diversidad de familias que coexisten en esta urbe (cosa que para nuestra sorpresa no es generalizada en todo el país y a veces ni siquiera se garantiza el éxito en el procedimiento si no lo llevas a cabo en la instancia adecuada).

Iniciamos como la mayoría de las familias, ya sean hetero, mono y/o homo-parentales o lesbo-maternales…. sin tener la más mínima idea de dónde, cómo y qué hacer, pues la información en general resulta escasa, en el mejor de los casos.

Nuestro primer intento de conseguir ser padres por medio de un proceso de adopción se inició en el DIF Nacional (del cual hay varias instancias regionales, dependiendo el lugar en el que resides en México), hemos debido pasar por un curso que duró un mes en sesiones semanales, al cual se acepta la inscripción de la pareja solicitante, si y sólo si, y con firma de por medio, de darte por enterado de que en el DIF Nacional no entregan peques en adopción con una edad menor a 9 años (verdad o mentira, eso aún lo desconocemos) pero la única manera de lograr que nos dieran turno y fecha para iniciar el curso era firmando esta especie de nota informativa, que decía algo más o menos así:

“Nosotros… Fulanito de Tal… y Perenganito de tal….  solicitamos a esta H. Institución, ser parte del curso de inducción al proceso de adopción, con duración de 4 sesiones, en el horario y día que sea asignado, a sabiendas que solamente completando este curso, seremos considerados elegibles para iniciar el proceso administrativo de adopción”

Ese fue el primero de una serie de requisitos que tuvimos que cumplir para poder iniciar a darle forma al sueño de conformar nuestra propia familia. Asistimos a las sesiones del curso siempre puntuales y participativos, y lo terminamos con éxito (éramos la única pareja de hombres, entre aproximadamente unas 20 parejas heterosexuales), el contenido del curso, aunque no muy bien preparado por los ponentes del DIF Nacional, si te pone en antecedentes de lo que involucra el seguir un proceso de adopción, al terminar, te dan una constancia de haber concluido el cursillo y te entregan un listado de documentos que debes tener disponibles para conformar “La carpeta” en un post mas de tipo informativo, relataré si es de tu interés, los documentos que debes tener listos para completar esta carpeta, si tu querido lector decides iniciar esta aventura llamada ser padre o madre por medio de un proceso de adopción, solo te adelanto, que si alguna vez sentiste que reunir todos los documentos para titularse de una carrera universitaria era un proceso digno de un superhéroe, este listado, lo deja en calidad de examen de 1er año de primaria.

Por si te lo preguntas, ¡si! Hay un cierto tiempo límite para reunir los documentos de “La Carpeta”, después de concluido el curso de inducción.

Una vez que has completado la carpeta (del tamaño de una guía amarilla de teléfonos de los de antes), hicimos cita para entregarla, para así continuar con las sesiones de evaluación psicológica y programar citas con el área de trabajo social.

Las evaluaciones psicológicas fueron dignas de hacernos sentir un deja-vú de nuestras épocas universitarias, al enfrentar 4 sesiones de aproximadamente 4 horas cada una, y en alguna de ellas responder la friolera de 600 y tantas preguntas de opción múltiple (con todo y hoja de respuestas con óvalos para rellenar, al mejor estilo de los exámenes extraordinarios de la escuela preparatoria o de nivel universitario)…. Toda una experiencia per sé, el tema de las evaluaciones, además de los consiguientes interrogatorios con el psicólogo asignado a nuestro caso. Ahí tuvimos que contarle al psicólogo hasta el más íntimo detalle de nuestras vidas, responder preguntas que no nos infundían a veces confianza, pero decididos respondimos con honestidad y seriedad.

 La representante de trabajo social, visitó nuestro hogar, solo después de concluidas las sesiones con el psicólogo, y para sorpresa nuestra, haciendo preguntas muy similares a las que ya habíamos respondido un par de meses antes con el psicólogo (por no decir idénticas).

Cerrando con una última sesión en casa, en la que nos preguntó sobre un poster que tenemos como ornato en nuestra sala de estar, en la que se muestra a un pareja de hombres abrazados y besándose, y concientizando abiertamente sobre VIH, con una pregunta clara: ¿ese cartel les parece adecuado para que haya niños en su casa?, con toda mi paciencia, le expliqué que el tema del VIH, nunca será un tabú en nuestro hogar, pues es un tema que hoy día, es real y palpable en la vida cotidiana de nuestra sociedad. Y sobre todo, yo me atrevería a pensar que la señora en cuestión buscaba un perfil de padres que no le tengan miedo a hablar sobre sexualidad a un menor, cuando su madurez y comprensión para hablar del tema sean suficientes.

En fin, debes saber amable lector, que este proceso duró aproximadamente 6 meses, después de los cuáles debíamos esperar, “El Veredicto” o lo que en el DIF Nacional llaman comunicar a la pareja adoptante si sus estudios revelaban la viabilidad de ambos para ser padres adoptantes.

Y así pasaron meses, llegó la temporada de las fiestas de fin de año, y el silencio, o falta de respuesta por parte del DIF Nacional, era cada vez más insoportable. Finalmente el 28 de Diciembre (menuda fecha, Día de los Inocentes) llegó la tan esperada llamada, “Por favor vengan el próximo 6 de Enero para hablar de su proceso de adopción”, así corto y al grano…por supuesto nosotros no sabíamos que esperar pero esperanzados acudimos estrenando el año a recibir una respuesta, por decir lo menos, “políticamente correcta”:

“Después de analizar sus exámenes psicológicos creemos que hace falta que asistan a terapia (¿quién no la necesita? Pensaba en ese momento) para que ajusten algunos puntos que no nos cuadran y por el momento se cierra el proceso, pues los encontramos “No viables”….. Y así como por arte de magia, el esfuerzo de meses cargados de ilusiones, emoción y estrés mental, se fue por el caño.

Al cuestionar cuáles eran los puntos que debía nuestro “terapeuta personal” tratar, vino otra respuesta vaga: “Eso lo podemos discutir si ustedes traen a su propio psicólogo para hablar con nuestros psicólogos”… o sea, no nos consideraban viables ni siquiera para entender las cosas que se supone debíamos “arreglar” en nuestras personas…. Finalmente, y contraatacando como es siempre nuestra sana costumbre, porque eso sí, Los papis de El Clan BC siempre hemos sido más cabrones que bonitos, abiertamente cuestionamos si la razón para dar su determinación de “No viabilidad” se basaba en el hecho de que ser dos hombres los que aspiramos a ser padres adoptantes… Si tú crees que la respuesta era obvia, respondieron, sí de nuevo, con otra evasiva, dudaron…. Y… tragaron saliva… y luego de voltear a verse entre ellos, dijeron que lo que pasaba, es que sus estudios no alcanzaban a determinar, quien sería el padre y quien la madre en nuestra familia…….

Así como lo lees querido lector, cuando pensamos que lo más claro desde el inicio, es que el proceso entero en nuestro caso dejaba en términos, digamos que obvios, el hecho de que somos dos hombres los que aspiramos a la paternidad a través de todos esos meses, los especialistas seguían confundidos, al parecer, con el hecho de que ¡ambos padres portan sendos bigotes!…. (Lo sé, todo parecía broma, y si en realidad esperábamos que nos dijeran: ¡Sorpresa! Los estamos timando, en realidad todo está muy bien y ya estamos buscando opciones para proponer a algún menor que pueda ser su hijo, o hija) pero no, la verdad era que estaban siendo serios y contundentes, el proceso para nosotros se cerraba ahí y de una vez  y solo que cumplieramos con sus condiciones, deberíamos iniciar el proceso nuevamente desde cero (si desde cero, como si nunca hubiéramos estado ahí) y pues ya se vería si en la segunda vuelta, se podía….

Pues nada, que ese día salimos con la moral por los suelos de las instalaciones del DIF Nacional, sin saber cómo reaccionar ante un veredicto, que después de llorar mucho y analizarlo, destellaba por todos lados como “prejuiciado”, por decir lo menos.

Pero si tú crees que nos quedamos de brazos cruzados, ante esta situación, la verdad es que no… Apenas estábamos empezando la lucha por demostrar que no solo somos viables, sino que además les probaríamos de alguna manera a las personas en esta institución, que algo había salido, muy mal en las evaluaciones, y no se trataba de los aspirantes a ser padres, sino de los prejuicios de los encargados de llevar a cabo el proceso y las pruebas mismas.

En la segunda entrega, te contaré de cómo fue que encontramos un nuevo rumbo, de cómo fue que, después de contraatacar, dimos con la instancia correcta del DIF, el DIF de la Ciudad de México, para darle forma a la llegada de Los Incansables al seno de su familia, y formar por fin El Clan BC.

Debes saber que estamos a unos cuantos días de que El Clan BC cumpla un año de haber nacido, así como lo dice el titulo de este post, con un parto prematuro y sin baby-shower. Gracias por leerme, regreso muy pronto para celebrar con ustedes, el primer año de que nuestra familia camina por el mundo, dando vueltas y gritos y maromas, y siendo inmensamente felices, porque bien lo dice la frase que define el mes del Orgullo LGBT a nivel mundial: “Love is Love, Love Wins”.

240_F_100366032_n5ZZ1iMamBg8yv1TlQbLeTQs47OX5nrj

Anuncios
Uncategorized

Dos hombres gay con un plan de vida

El Teniente (Papá) y yo (Papi Bailador)

Después de mucho pensarlo, y sin saber bien cómo lo haré, he decidido iniciar este blog, animado por un par de queridas amigas a quienes conocí desde la adolescencia:

Con una de ellas compartí, más de lo que nos llegamos a imaginar en esa etapa de la vida, (fiestas, viajes, conciertos y mucho más) ¡ah esa parte de nuestra vida en la que todo parece fácil!, Ella también tiene su propio blog en el que habla de sus propias e interesantes experiencias como madre. Ademas de mi amiga bloguera, tengo a mi amiga Lily que también ha sido cómplice desde que tengo 16 años, y que regresó a mi vida en el momento justo antes de iniciar el proceso de adopción y que ahora se ha convertido en un verdadero faro guía en este proceso.

Laura, mi amiga bloguera, me sugirió escribir un blog, por supuesto. Lily me pidió recopilar mis experiencias para después armar un libro. Aún no sé cómo lograré eso, pero pasito a pasito, y como decía  la abuela, vámonos por las piedritas.

En este espacio, compartiré el largo, sinuoso, confuso y a veces casi imposible camino que hemos seguido El teniente y un servidor para primero consolidar nuestra relación de pareja (hoy de 15 años). Compartiré ademas unos de los capítulos más desafiantes jamás imaginados,  que estamos enfrentando: la paternidad.

¡Pero ojo! Que no estoy hablando de cualquier paternidad, de esa que te dicen: ¿Qué crees? ¡Vas a ser papá! Más bien en nuestro caso fué algo así como: ¿Qué crees? ¡Quiero ser papá!

Trataré de que los relatos sean cortos y amenos, que tampoco se trata de aburrirlos con mucho rollo, sé que el tema es susceptible de controversia, de opiniones a favor y en contra, pero finalmente, agradeceré que quienes compartan su apoyo, nos lo hagan saber, dando likes, dejando comentarios, compartiendo estos posts, o mandando mensajes en la sección de Contacto y con quienes no haya mucho “click” o empatía hacia nuestro plan de vida, agradeceré mucho que su desacuerdo sea desde el respeto como punto de inicio, y a partir de éste expresen sus opiniones, las cuales agradeceremos también, aún cuando no coincidamos en manera de pensar o visualizar el mundo.

Así pues, en los siguientes posts, les dejaré saber un poco mas de como inicio “El Clan BC”, de cómo la vida me puso de frente a un hombre que creció y se abrió camino en la vida, enfrentándola con pobreza en recursos materiales, pero no en amor ni en ganas de salir adelante. El es El teniente que hizo caso a su corazón al vivir su homosexualidad de frente y sin miedo, combinando esta parte de su vida con una carrera de 23 años en la milicia mexicana (sobra decir que eso puede ser considerado un “deporte de alto riesgo”, en el México del Siglo XXI), conocerán también los antecedentes de Papi Bailador, o sea, quien escribe éste blog , de cómo los empujones que la vida me ha dado, me hicieron pensar como pienso, y sentir como siento.

A lo largo de este blog les contaré cosas secretas y otras públicas, relatare entrelazados, los pasos, tropiezos, anécdotas, golpes de frente, subidas y bajadas en el camino hacia la consolidación de una familia que no la tiene fácil en un país donde aún la homofobia es cosa de todos los días, donde la adopción homoparental no es cosa común, Existe un antes y un después de que la adopción homoparental se legalizara en la Ciudad de México desde que el matrimonio igualitario y el derecho de adopción se hicieron realidad en el año 2009, y con ello ha sido posible que nuestra familia se completara no de uno, sino de dos niños de 8 y 10 años, ello ha traído a nuestro hogar una mezcla de felicidad, confusión, emoción y algo de miedo de no saber si lo estamos haciendo bien.

Paralelamente este blog podría servir para conocer a más personas que estén en este escenario de vida, que quieran aventarse en esta experiencia o que quieran conocer más de la diversidad de familias que hay en el mundo actualmente. Gracias por leerme, les doy la bienvenida al mundo de Dos papás y Dos hijos, o como desde ahora le llamaré, “El Clan BC”

post