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Nace El Clan BC. 2a Parte: Del Proceso con el DIF de la Ciudad de México.

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Como recordarás en la entrega previa, te he relatado el infructuoso y frustrante proceso que nos dejó con un total de año y medio sin avances y las ilusiones abolladas, que no rotas.

Después de que decididos, reclamamos la devolución de toda nuestra documentación al DIF Nacional, lo cual se logró gracias a la maestría de El Teniente, en la elaboración de documentos “oficiales” y de haber entregado sendos libros sobre la realidad de las familias homo – parentales, escrito por nuestro querido amigo Tony, quien ya es padre junto con su esposo George de un hermoso niño, a los funcionarios del DIF Nacional, recibimos la luz de la orientación de nuestros amigos antes mencionados, y de El Psicólogo del DIF de la Ciudad de México, cuyo nombre omitiré por respeto a su privacidad, pero a quien siempre estaremos agradecidos, pues fue de su mano, que de haber sido rechazados en Enero del 2017, ya estábamos iniciando un nuevo proceso de adopción ante el DIF de la Capital Mexicana en Febrero del 2017.

¡Si adivinaste! Hubo de nuevo un curso de un mes, pero el contraste era abismal, temas específicos, bien explicados, fundamentados y claros en su planteamiento y desarrollo, material audiovisual, dinámicas, y actividades desarrolladas por el personal a cargo, y que dejaban en claro algo que nuestro amigo El Psicólogo  nos dijo desde que le contamos nuestra aventura en el DIF Nacional, “todos somos el DIF, pero hay diferencias y en el DIF de la CDMX no caben ni la discriminación ni los prejuicios”, por eso esta ciudad es, en algo, diferente al resto del país.

Concluido el curso, en el que había por lo menos otras 3 parejas del mismo sexo, de quienes a la larga nos hemos hecho amigos también, y antes de la semana santa habíamos compilado los documentos necesarios para, nuevamente, entregar, La Carpeta.

Todo esto antes de que iniciara la semana de pascua del 2017, y para el inicio de la temporada de pascuas, habiendo ya pasado por los estudios y entrevistas  psicológicos a cargo de Alice y del estudio de trabajo social de rigor, recibimos la llamada nuevamente, en esta ocasión de la subdirectora de adopciones del DIF CDMX, para citarnos en referencia a nuestra solicitud, y si, si te lo preguntas, las noches previas dormimos poco, muuuy poco, pues la incertidumbre era gigantesca. ¿Qué pasaría? ¿Nos habían descartado tan pronto aquí también? ¿De plano tenemos caras de locos desquiciados y de poco fiar?, etc, etc, etc. Las preguntas eran muchísimas, y solo queríamos una respuesta. Un sí,  son viables.

El día llegó, llegamos a la cita, (más nerviosos y ansiosos que niño antes de la Navidad), y una vez que nos sentamos en la oficina de La Maestra Subdirectora,  la conversación fue al grano:

“Hasta ahora, su estudio de trabajo social ha resultado satisfactorio, y aunque aún no tenemos los reportes oficiales del área de psicología, he hablado con su psicóloga a cargo, y una vez que me entreguen los resultados, les extenderemos su certificado de viabilidad.

La razón para solicitar su presencia a esta junta es la siguiente: Su oferta es muy generosa y eso nos abre muchas posibilidades para ustedes.”

La oferta si te quedaste con la duda, es como si dieras las “especificaciones técnicas”  de tu sueño o aspiración a ser padre,  o sea, a quién esperas o imaginas como hijo o hija; me explico:

El Teniente y yo dejamos nuestra oferta abierta a:

  • Niño o niña de 0 a 10 años.
  • Posibilidad de recibir un grupo de hermanos (el DIF bajo ninguna circunstancia separa grupos de hermanos en situación de adoptabilidad, y eso hace muy difícil que cuando hay dos o más peques en espera de un hogar, se encuentre un hogar para ellos, dando como resultado que estos grupos de hermanitos, pasan la mayor parte de su infancia en casas hogar, con casi nulas esperanzas de ser elegibles para encontrar hogar).
  • Sin problema de recibir a una personita con alguna discapacidad.

Básicamente, no estábamos para discriminar a nadie, sobre todo si ya habíamos sido discriminados anteriormente en nuestras aspiraciones, dándole un sentido de congruencia a nuestra solicitud de adopción.

Pero volvamos a la oficina de adopciones: La Maestra Subdirectora tenía una posibilidad, una pareja de hermanitos, ambos varones, que llevaban prácticamente toda su vida “institucionalizados”, su madre biológica, una persona en situación de calle, con problemas de adicciones y consumo de drogas, había dejado bajo custodia del  DIF a sus dos hijos, al mayor desde los 2 años, al menor desde casi recién nacido.

A esa fecha el mayor contaba ya con 10 añitos de edad, el menor con 8, y además llevaban separados alrededor de un año y medio, por circunstancias adversas y diversas, y por añadidura habían pasado por al menos 5 casas hogar cada uno, en pocas palabras, estos peques necesitaban un hogar, y nuestro hogar necesitaba la llegada de estos peques.

El Teniente y Yo, ¡en shock! obviamente, pero serenos, queríamos responder casi de inmediato, pero, nos dieron un tiempo para pensarlo, discutirlo y consultarlo, con la almohada, en lo que los papeleos pertinentes se completaban.

Sobra decir que pedimos cita casi de inmediato para dar nuestra respuesta, un gran rotundo, enorme, y gordo ¡SI QUEREMOS!, recibimos entonces nuestro certificado de viabilidad, y la notificación de que los hermanitos: Yoyo y Chuyín, habían sido presentados con nosotros por medio de un par de fotos en papel, fotocopiado, mismas que fueron suficientes para que quedáramos al instante, ilusionados y extasiados,  con la idea de conocerlos en persona lo antes posible.

Hasta aquí la 2a parte de este post, en la 3ª parte te contaré como fue, EL PARTO SIN BABY SHOWER, porque créeme, no fue ni sencillo ni fácil. Pero quiero dejar un poco de suspenso al tema, para celebrar por todo lo alto el 1er año de vida de nuestra familia. El Clan BC.

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La familia que nació con “parto prematuro”, y sin “baby shower”.

240_F_104872059_0j6zGu6itKa6g404bHlq2269LmduI2J91ª parte.- Del tormentoso paso por el DIF Nacional.

El Clan BC se inició como ya te puedes imaginar, con una firme decisión tomada entre El Teniente y Papi Bailador; queríamos establecer una familia a través de un proceso de adopción, después de 15 años de relación estable y en el marco de la protección que las leyes de la Ciudad de México proveen a la diversidad de familias que coexisten en esta urbe (cosa que para nuestra sorpresa no es generalizada en todo el país y a veces ni siquiera se garantiza el éxito en el procedimiento si no lo llevas a cabo en la instancia adecuada).

Iniciamos como la mayoría de las familias, ya sean hetero, mono y/o homo-parentales o lesbo-maternales…. sin tener la más mínima idea de dónde, cómo y qué hacer, pues la información en general resulta escasa, en el mejor de los casos.

Nuestro primer intento de conseguir ser padres por medio de un proceso de adopción se inició en el DIF Nacional (del cual hay varias instancias regionales, dependiendo el lugar en el que resides en México), hemos debido pasar por un curso que duró un mes en sesiones semanales, al cual se acepta la inscripción de la pareja solicitante, si y sólo si, y con firma de por medio, de darte por enterado de que en el DIF Nacional no entregan peques en adopción con una edad menor a 9 años (verdad o mentira, eso aún lo desconocemos) pero la única manera de lograr que nos dieran turno y fecha para iniciar el curso era firmando esta especie de nota informativa, que decía algo más o menos así:

“Nosotros… Fulanito de Tal… y Perenganito de tal….  solicitamos a esta H. Institución, ser parte del curso de inducción al proceso de adopción, con duración de 4 sesiones, en el horario y día que sea asignado, a sabiendas que solamente completando este curso, seremos considerados elegibles para iniciar el proceso administrativo de adopción”

Ese fue el primero de una serie de requisitos que tuvimos que cumplir para poder iniciar a darle forma al sueño de conformar nuestra propia familia. Asistimos a las sesiones del curso siempre puntuales y participativos, y lo terminamos con éxito (éramos la única pareja de hombres, entre aproximadamente unas 20 parejas heterosexuales), el contenido del curso, aunque no muy bien preparado por los ponentes del DIF Nacional, si te pone en antecedentes de lo que involucra el seguir un proceso de adopción, al terminar, te dan una constancia de haber concluido el cursillo y te entregan un listado de documentos que debes tener disponibles para conformar “La carpeta” en un post mas de tipo informativo, relataré si es de tu interés, los documentos que debes tener listos para completar esta carpeta, si tu querido lector decides iniciar esta aventura llamada ser padre o madre por medio de un proceso de adopción, solo te adelanto, que si alguna vez sentiste que reunir todos los documentos para titularse de una carrera universitaria era un proceso digno de un superhéroe, este listado, lo deja en calidad de examen de 1er año de primaria.

Por si te lo preguntas, ¡si! Hay un cierto tiempo límite para reunir los documentos de “La Carpeta”, después de concluido el curso de inducción.

Una vez que has completado la carpeta (del tamaño de una guía amarilla de teléfonos de los de antes), hicimos cita para entregarla, para así continuar con las sesiones de evaluación psicológica y programar citas con el área de trabajo social.

Las evaluaciones psicológicas fueron dignas de hacernos sentir un deja-vú de nuestras épocas universitarias, al enfrentar 4 sesiones de aproximadamente 4 horas cada una, y en alguna de ellas responder la friolera de 600 y tantas preguntas de opción múltiple (con todo y hoja de respuestas con óvalos para rellenar, al mejor estilo de los exámenes extraordinarios de la escuela preparatoria o de nivel universitario)…. Toda una experiencia per sé, el tema de las evaluaciones, además de los consiguientes interrogatorios con el psicólogo asignado a nuestro caso. Ahí tuvimos que contarle al psicólogo hasta el más íntimo detalle de nuestras vidas, responder preguntas que no nos infundían a veces confianza, pero decididos respondimos con honestidad y seriedad.

 La representante de trabajo social, visitó nuestro hogar, solo después de concluidas las sesiones con el psicólogo, y para sorpresa nuestra, haciendo preguntas muy similares a las que ya habíamos respondido un par de meses antes con el psicólogo (por no decir idénticas).

Cerrando con una última sesión en casa, en la que nos preguntó sobre un poster que tenemos como ornato en nuestra sala de estar, en la que se muestra a un pareja de hombres abrazados y besándose, y concientizando abiertamente sobre VIH, con una pregunta clara: ¿ese cartel les parece adecuado para que haya niños en su casa?, con toda mi paciencia, le expliqué que el tema del VIH, nunca será un tabú en nuestro hogar, pues es un tema que hoy día, es real y palpable en la vida cotidiana de nuestra sociedad. Y sobre todo, yo me atrevería a pensar que la señora en cuestión buscaba un perfil de padres que no le tengan miedo a hablar sobre sexualidad a un menor, cuando su madurez y comprensión para hablar del tema sean suficientes.

En fin, debes saber amable lector, que este proceso duró aproximadamente 6 meses, después de los cuáles debíamos esperar, “El Veredicto” o lo que en el DIF Nacional llaman comunicar a la pareja adoptante si sus estudios revelaban la viabilidad de ambos para ser padres adoptantes.

Y así pasaron meses, llegó la temporada de las fiestas de fin de año, y el silencio, o falta de respuesta por parte del DIF Nacional, era cada vez más insoportable. Finalmente el 28 de Diciembre (menuda fecha, Día de los Inocentes) llegó la tan esperada llamada, “Por favor vengan el próximo 6 de Enero para hablar de su proceso de adopción”, así corto y al grano…por supuesto nosotros no sabíamos que esperar pero esperanzados acudimos estrenando el año a recibir una respuesta, por decir lo menos, “políticamente correcta”:

“Después de analizar sus exámenes psicológicos creemos que hace falta que asistan a terapia (¿quién no la necesita? Pensaba en ese momento) para que ajusten algunos puntos que no nos cuadran y por el momento se cierra el proceso, pues los encontramos “No viables”….. Y así como por arte de magia, el esfuerzo de meses cargados de ilusiones, emoción y estrés mental, se fue por el caño.

Al cuestionar cuáles eran los puntos que debía nuestro “terapeuta personal” tratar, vino otra respuesta vaga: “Eso lo podemos discutir si ustedes traen a su propio psicólogo para hablar con nuestros psicólogos”… o sea, no nos consideraban viables ni siquiera para entender las cosas que se supone debíamos “arreglar” en nuestras personas…. Finalmente, y contraatacando como es siempre nuestra sana costumbre, porque eso sí, Los papis de El Clan BC siempre hemos sido más cabrones que bonitos, abiertamente cuestionamos si la razón para dar su determinación de “No viabilidad” se basaba en el hecho de que ser dos hombres los que aspiramos a ser padres adoptantes… Si tú crees que la respuesta era obvia, respondieron, sí de nuevo, con otra evasiva, dudaron…. Y… tragaron saliva… y luego de voltear a verse entre ellos, dijeron que lo que pasaba, es que sus estudios no alcanzaban a determinar, quien sería el padre y quien la madre en nuestra familia…….

Así como lo lees querido lector, cuando pensamos que lo más claro desde el inicio, es que el proceso entero en nuestro caso dejaba en términos, digamos que obvios, el hecho de que somos dos hombres los que aspiramos a la paternidad a través de todos esos meses, los especialistas seguían confundidos, al parecer, con el hecho de que ¡ambos padres portan sendos bigotes!…. (Lo sé, todo parecía broma, y si en realidad esperábamos que nos dijeran: ¡Sorpresa! Los estamos timando, en realidad todo está muy bien y ya estamos buscando opciones para proponer a algún menor que pueda ser su hijo, o hija) pero no, la verdad era que estaban siendo serios y contundentes, el proceso para nosotros se cerraba ahí y de una vez  y solo que cumplieramos con sus condiciones, deberíamos iniciar el proceso nuevamente desde cero (si desde cero, como si nunca hubiéramos estado ahí) y pues ya se vería si en la segunda vuelta, se podía….

Pues nada, que ese día salimos con la moral por los suelos de las instalaciones del DIF Nacional, sin saber cómo reaccionar ante un veredicto, que después de llorar mucho y analizarlo, destellaba por todos lados como “prejuiciado”, por decir lo menos.

Pero si tú crees que nos quedamos de brazos cruzados, ante esta situación, la verdad es que no… Apenas estábamos empezando la lucha por demostrar que no solo somos viables, sino que además les probaríamos de alguna manera a las personas en esta institución, que algo había salido, muy mal en las evaluaciones, y no se trataba de los aspirantes a ser padres, sino de los prejuicios de los encargados de llevar a cabo el proceso y las pruebas mismas.

En la segunda entrega, te contaré de cómo fue que encontramos un nuevo rumbo, de cómo fue que, después de contraatacar, dimos con la instancia correcta del DIF, el DIF de la Ciudad de México, para darle forma a la llegada de Los Incansables al seno de su familia, y formar por fin El Clan BC.

Debes saber que estamos a unos cuantos días de que El Clan BC cumpla un año de haber nacido, así como lo dice el titulo de este post, con un parto prematuro y sin baby-shower. Gracias por leerme, regreso muy pronto para celebrar con ustedes, el primer año de que nuestra familia camina por el mundo, dando vueltas y gritos y maromas, y siendo inmensamente felices, porque bien lo dice la frase que define el mes del Orgullo LGBT a nivel mundial: “Love is Love, Love Wins”.

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