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Dos hombres gay con un plan de vida

El Teniente (Papá) y yo (Papi Bailador)

Después de mucho pensarlo, y sin saber bien cómo lo haré, he decidido iniciar este blog, animado por un par de queridas amigas a quienes conocí desde la adolescencia:

Con una de ellas compartí, más de lo que nos llegamos a imaginar en esa etapa de la vida, (fiestas, viajes, conciertos y mucho más) ¡ah esa parte de nuestra vida en la que todo parece fácil!, Ella también tiene su propio blog en el que habla de sus propias e interesantes experiencias como madre. Ademas de mi amiga bloguera, tengo a mi amiga Lily que también ha sido cómplice desde que tengo 16 años, y que regresó a mi vida en el momento justo antes de iniciar el proceso de adopción y que ahora se ha convertido en un verdadero faro guía en este proceso.

Laura, mi amiga bloguera, me sugirió escribir un blog, por supuesto. Lily me pidió recopilar mis experiencias para después armar un libro. Aún no sé cómo lograré eso, pero pasito a pasito, y como decía  la abuela, vámonos por las piedritas.

En este espacio, compartiré el largo, sinuoso, confuso y a veces casi imposible camino que hemos seguido El teniente y un servidor para primero consolidar nuestra relación de pareja (hoy de 15 años). Compartiré ademas unos de los capítulos más desafiantes jamás imaginados,  que estamos enfrentando: la paternidad.

¡Pero ojo! Que no estoy hablando de cualquier paternidad, de esa que te dicen: ¿Qué crees? ¡Vas a ser papá! Más bien en nuestro caso fué algo así como: ¿Qué crees? ¡Quiero ser papá!

Trataré de que los relatos sean cortos y amenos, que tampoco se trata de aburrirlos con mucho rollo, sé que el tema es susceptible de controversia, de opiniones a favor y en contra, pero finalmente, agradeceré que quienes compartan su apoyo, nos lo hagan saber, dando likes, dejando comentarios, compartiendo estos posts, o mandando mensajes en la sección de Contacto y con quienes no haya mucho “click” o empatía hacia nuestro plan de vida, agradeceré mucho que su desacuerdo sea desde el respeto como punto de inicio, y a partir de éste expresen sus opiniones, las cuales agradeceremos también, aún cuando no coincidamos en manera de pensar o visualizar el mundo.

Así pues, en los siguientes posts, les dejaré saber un poco mas de como inicio “El Clan BC”, de cómo la vida me puso de frente a un hombre que creció y se abrió camino en la vida, enfrentándola con pobreza en recursos materiales, pero no en amor ni en ganas de salir adelante. El es El teniente que hizo caso a su corazón al vivir su homosexualidad de frente y sin miedo, combinando esta parte de su vida con una carrera de 23 años en la milicia mexicana (sobra decir que eso puede ser considerado un “deporte de alto riesgo”, en el México del Siglo XXI), conocerán también los antecedentes de Papi Bailador, o sea, quien escribe éste blog , de cómo los empujones que la vida me ha dado, me hicieron pensar como pienso, y sentir como siento.

A lo largo de este blog les contaré cosas secretas y otras públicas, relatare entrelazados, los pasos, tropiezos, anécdotas, golpes de frente, subidas y bajadas en el camino hacia la consolidación de una familia que no la tiene fácil en un país donde aún la homofobia es cosa de todos los días, donde la adopción homoparental no es cosa común, Existe un antes y un después de que la adopción homoparental se legalizara en la Ciudad de México desde que el matrimonio igualitario y el derecho de adopción se hicieron realidad en el año 2009, y con ello ha sido posible que nuestra familia se completara no de uno, sino de dos niños de 8 y 10 años, ello ha traído a nuestro hogar una mezcla de felicidad, confusión, emoción y algo de miedo de no saber si lo estamos haciendo bien.

Paralelamente este blog podría servir para conocer a más personas que estén en este escenario de vida, que quieran aventarse en esta experiencia o que quieran conocer más de la diversidad de familias que hay en el mundo actualmente. Gracias por leerme, les doy la bienvenida al mundo de Dos papás y Dos hijos, o como desde ahora le llamaré, “El Clan BC”

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El Clan BC y las juntas escolares. Primera Parte.

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Cuando dos papás se presentan por primera vez  en medio de una junta escolar todo puede ocurrir, desde pasar inadvertidos, hasta terminar en medio de una bonita discusión iniciada por una madre preocupada.

Hoy les contaré que ha iniciado ya el nuevo ciclo escolar, y al ser el primero que nos toca como papás de Los Incansables, ¡nos ha pillado en pleno proceso de adaptación e in-fraganti a todos los miembros de El Clan!

En un principio pensamos en inscribir a Los Incansables en escuelas separadas, ya que Yoyo ha iniciado el 6° grado de primaria y en un año más iniciará la secundaria. En México son 6 años de escuela primaria después del pre-escolar y después la educación media básica se divide en 3 de secundaria y 3 de preparatoria,  antes de llegar a la Uni, por si me lees fuera de México.

Por su lado Chuyín  ha llegado al 4° grado y cabe decir que la única intención de separarlos era originalmente, descargar a Yoyo de la enorme responsabilidad ser el “papá” de su hermano menor, labor por demás gigantesca para un peque de 11 años.

Después de varias sesiones con Alice, la psicóloga del DIF de la CDMX, y de llevarlos durante casi un mes a un curso de verano en un centro pedagógico que Lily dirige, (si la misma que me ha insistido en escribir estas memorias  en forma de libro) y que fue de enorme ayuda para que Los Incansables empezaran a dejar de lado esa codependencia que la vida los forzó a tener, El Teniente y yo decidimos inscribirlos juntos en “El Cole”.

El Cole es una escuela privada en la que contamos con supervisión cercana de parte de “Los Angeles Corredores”, que son mis primas hermanas, Roxi y Dulcinea, Ellas laboran en El Cole  y han hecho click con Yoyo y Chuyín desde el primer día que los conocieron y pues al final eso nos animó a dejarlos cursar un último año juntos en la escuela primaria, que ya bastante han tenido con la separación impuesta por vivir en casas hogar distintas en el último año y medio.

Yo confieso: Desde la semana anterior que supimos que habría junta en la escuela, las ansias me carcomían, ¿Cómo se come eso de las juntas escolares?, ¿Hay que ir de sport o formal? ¿Habrá otros papás en las juntas?, y sobre todo, ¿Cómo entrar de frente al ruedo a sortear las posibles reacciones positivas o negativas con respecto a la primera familia homoparental visible, orgullosa y feliz en El Cole?

Deben saber que desde el 1er día de clases, El Teniente y yo nos hemos apersonado a dejar a Yoyo y a Chuyín a la puerta, asistimos a la ceremonia de inicio de clases (si con todo y el correspondiente momento de rendir honores a la bandera, y  a pesar de que suena mi voz interior diciendo: ERES UN ANCIANO) pues yo la ignoro y me sorprendo al recordar aún aquel estribillo que dice “Se levanta en el mástil mi bandeeeeraaaa”. La emoción de ver a Los Incansables formados, con el uniforme escolar  puesto y listos para iniciar el reto de asistir a clases por primera vez como miembros de una familia, me dejó por demás conmovido, dejé atrás los nervios que eran compartidos por los cuatro miembros de El Clan, para sentirme simple, sencilla e increíblemente orgulloso.

La cita para ambas juntas escolares fue a las 8 am, aunque en días distintos, El Teniente y yo llegamos con mucho tiempo de antelación y pudimos ver la llegada de los demás padres, y para sorpresa mía, un ex colega de las épocas en que trabajé como maestro de inglés tiene a su hija en el mismo grupo que Chuyín, mira que el mundo es pequeño.

Lo saludamos, y después El Teniente y yo nos acomodamos en las bancas para ver llegar de a poco a las madres y padres (en menor número) del resto de los compañeros de la clase, es justo en ese momento que caigo en que al parecer esto de asistir a juntas y preocuparse e involucrarse en la formación de los hijos en la aún muy machista visión mexicana, es cosa más de ”las madres”, en nuestro caso como somos dos papás y a los dos nos interesa muchísimo involucrarnos en esto del tema escolar, pues llegamos felices, puntuales y nos fuimos guapos a la cita.

Hay señoras de peinado alto, para mi sorpresa, pues El cole es privado sí, con muy buen nivel escolar también, pero no está ubicado precisamente en un barrio de alto nivel en la ciudad, hay también parejas de padres muy jóvenes a mi parecer para tener peques de 8 ó 9 años, pero ahí mi voz interior me dice de nuevo (¡Pst, Pst!¡ Que el anciano eres tú!).

Inicia la junta, en tono cordial, pero la verdad que la junta en sí, no destaca por su contenido, la directora presenta a la “Miss”, ¡ésta es una sorpresa para mí! ¡Ahora a las maestras se les dice Miss! ¡carajo! En mis épocas eran, maestra o profesora, pero bueno, antes que mi voz interior vuelva a intentar molestar, pongo atención y me concentro, en ambas juntas explican lo que supongo es común en este tipo de reuniones escolares haciendo hincapié en que los varones deben usar el  cabello muy corto (como joden con eso desde que tengo memoria, por cierto el tema del binarismo sexo genérico no me termina de convencer) ¿Ya les mencioné que Chuyín muere por tener un copete largo y teñido del azul y blanco tipo Elsa la protagonista de Frozen? (¡post aparte por favor!)

Así las cosas y hasta este punto El Teniente y yo pasamos más o menos desapercibidos, que tampoco nos interesaba llamar la atención de más, había que concentrarse en lo que nos comunicaron.

Llegó el momento de recibir un folder con papeles y formatos que se deben llenar de la manera más veraz y honesta posible, ¿A quién llamar en caso de que  Yoyo o Chuyín decidan iniciar la 3era Guerra Mundial en El Cole?, ¿ Y si les duele la panza o les da gripe? pero sobretodo, proporcionar algunos datos y antecedentes, ¿Cómo se compone el núcleo familiar?, ¿Cómo es la salud de Los Incansables?  y…. sí inevitablemente temas indescifrables a la fecha para El Teniente y para mí: ¿Cómo fue el embarazo?, ¿Y la relación de los padres “biológicos” antes durante y después de los respectivos alumbramientos?, ¿Hay antecedentes de adicciones en alguno de ellos, cuánto duró el parto, cuánto han tardado en caminar, y en hablar? (joder ni idea tengo, eso si, que ahora hablan hasta por los codos), ¿Tardaron en dejar de mojar la cama? y así un largo etcétera, pues nada, que entre El Teniente y yo, apenas atinamos a proporcionar menos del 30% de la información solicitada.

Más adelante comprenderán que, Yoyo y Chuyín, además de compartir una historia complicada desde sus inicios, llegaron a la casa del Clan, en circunstancias más que únicas. Finalmente llegó el momento de firmar los cuestionarios, Nombre y firma del padre o tutor, y….. Nombre y firma de la madre, pues sí, hay que reconocer que nos toca abrir brecha, tachar el renglón donde dice madre, y con mi corazoncito lleno de alegría, escribir otra vez  “NOMBRE DEL PADRE” en el espacio originalmente destinado a escribir el nombre de la madre que tuvo a bien dar a sus dos pequeños la oportunidad de llegar a un nuevo hogar. Internamente agradezco la oportunidad y estampo mi firma entusiasmado.

En la 2ª parte del post, le contaré, como fue que se armó la preciosa situación en la que no me quedó de otra que defender a Miss Sprout, la mediocre maestra de inglés de Los Incansables, y que finalmente derivó en que los demás padres de familia notaran que… Yoyo y Chuyín, tienen dos papás.

¿Y tú que me lees, cómo lo has pasado en este tipo de juntas? Me encantaría saber más sobre tu experiencia en el tema, porque a mí, además de divertirme por las apariencias que muchas personas intentan guardar para parecer las mejores madres y los mejores padres, pues como que siento que es algo que se podría aligerar muchísimo, pero eso solo es mi opinión. Gracias por leerme, ¡hasta la próxima!

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Toneladas de Realidad.

Toneladas de Realidad ó El Clan BC a tres meses de su inicio.

¡Hola a todos! Ya han pasado tres meses desde que “Los Incansables” Yoyo y Chuyín llegaron a nuestras vidas,  aquí sigo, compartiendo las experiencias que nos han dejado en zozobra y como atolondrados por el tremendo impacto que la paternidad y sus efectos secundarios al caernos encima la realidad de ser padres nos ha traído, hasta otras muy divertidas, entrañables e inolvidables. Han sido meses arduos, llenos de situaciones nuevas y desconocidas en su mayoría, pues esto de ser papá no se acerca ni por mucho a lo que te platican y relatan la mayoría de las veces, es más, he descubierto que nada de lo que muchas veces se lee, o se escucha es remotamente cercano a lo que vives a diario.

Recientemente empezamos a asistir a un taller pre y post- adopción en el DIF de la CDMX, (El DIF para ti que me lees fuera de México, es la entidad del gobierno de México, que regula y gestiona los procesos de adopción en mi país), y cuenta con personal altamente capacitado, al menos en el DIF de la Ciudad de México (CDMX), una de ellas, Alice, la psicóloga que ha llevado nuestro proceso de evaluación y seguimiento, nos dijo algo totalmente cierto: De pronto hay que aprender a cargar  y sin oportunidad de retroceder para agarrar vuelo, el peso de las toneladas de realidad que la paternidad trae consigo.

La verdad es que El Teniente y  yo hemos pasado por una verdadera montaña rusa de emociones con el día a día de Los Incansables (nuestros dos pequeños incansables llenos de amor y de incógnitas). Ha habido berrinches monumentales acompañados de muchas lágrimas, que se han compensado con una gran cantidad de risas y situaciones geniales, porque Los Incansables se las gastan para eso de las ocurrencias.

Chuyín ha intentado sobrepasar los límites más seguido de lo que esperábamos (ponernos a prueba, le dicen los que saben) y Yoyo no se ha quedado atrás, ¡vamos! como que se han querido asegurar que no los hemos tomado como un pasatiempo para jugar a la familia, y que ésta, es la buena, la de a de veras, la oportunidad final de tener un hogar, y olvidarse de los malos momentos que pasaron al desfilar por hasta 6 casas hogar diferentes.

Cabe mencionar que Los Incansables llegaron a la tutela del DIF bajo el buen juicio de su madre biológica, cuando Yoyo contaba 3 años y Chuyín solo 1, pero de eso hace ya 8 años, y en su paso por las diversas casa hogar que los albergaron, los mudaron en promedio cada año, llegando incluso a separarlos debido al buen tino que tuvieron en una de las casas de dejarlos convivir con una señora, a la que le denominaban “madrina” y que terminó llenando sus corazones con la falsa ilusión de que los adoptaría en algún momento, para terminar explotándolos laboralmente los fines de semana que le permitían verlos, e incluso permitiendo y arriesgando a Yoyo a experimentar con el consumo de alcohol cuando tenía alrededor de 8 años. El resultado, pasaron el último año y medio separados y en casas hogar tan distantes como dos mundos, en los que pasaron las de Caín sin saber el uno del otro. Pero de este tema, no duden que vendrá un post por separado, pues merece la pena ahondar en el asunto.

Volviendo a estos últimos 3 meses, la mayoría de los mega berrinches han ido en declive a medida que, de a poco, Los Incansables han ganando confianza en casa, y se han apropiado del espacio, de su habitación, de los perros, de los autos y hasta del control de lo que miramos en la TV, (¿alguien me podría decir en qué va la última temporada de NCIS, por favor?), a últimas fechas, mi momento más emocionante del día es cuando Masha se la pasa haciendole la vida imposible a El Oso en sus aventuras por el bosque.

El día de hoy a Los Incansables les ha quedado en claro algo  muy importante: ¡Que sí! ¡Que han llegado a nuestra familia para quedarse!, ¡Que ya hay quien los cuide!, que ya aparecieron un par de locos que los quieren con defectos y virtudes, que finalmente tienen no uno, sino dos papás que los van a defender y que los van a guiar a través de las vicisitudes que la vida hasta ahora los dejo enfrentar solitos, ¡vamos! que han empezado a creérselo.

Cierro este post con dos frases que Los Incansables nos han soltado sin anestesia y en momentos separados, y que me han dejado casi al borde del llanto:

“Se siente bien tener papás” – Yoyo, Julio, 2017 durante un paseo por el parque cercano a casa.

“Dios, por fis, haz que pronto podamos usar los apellidos de nuestros papis, así todo esto tendrá sentido” – Chuyín, Agosto, 2017 en su oración nocturna antes de irse a la cama.

Yo no he podido llorar aún ni un solo par de lágrimas desde la llegada de Los Incansables, pero… ¿A qué hora podría hacerlo?… Si alguien lo sabe… que me cuente en donde reservo tiempo para agendarlo.

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